miércoles, 3 de noviembre de 2010

BRASIL, DILMA Y EL PERÚ

POR: UBALDO TEJADA GUERRERO-Analista Global
utguerrero31@yanoo.es

"Es histórico. Brasil eligió a un obrero de fábrica y ahora a una mujer. Dilma será una madre para el pueblo brasileño"- Ivoni Block (Obrero Brasileño).
La elección de Dilma Rousseff como presidenta electa de Brasil es parte de la gran oleada de justicia e igualdad social que atraviesa América Latina, y de una extraordinaria movilización de las fuerzas populares del Brasil profundo, como los movimientos y partidos regionales en el Perú http://www.prensaescrita.com/adiario.php?codigo=PER&pagina=http://www.diariolaprimeraperu.com
Después del triunfo de Susana Villarán en el Perú, como Alcaldesa de la ciudad de Lima, considerada como una plaza electoral copada por la derecha peruana, la jornada nacional electoral de Abril del 2012, debe ser una histórica jornada democrática. Siempre y cuando sea expresión de sus sindicatos, movimientos sociales, estudiantiles, intelectuales y artísticos, los cuales deben ratificar su voluntad de seguir transitando la senda de desarrollo y progreso social de Latinoamérica y del Caribe.
La unidad del movimiento popular en el Perú debe ser la victoria y garantía de que el proceso de unión de los pueblos de nuestra región, mandato fundacional de nuestros Libertadores, seguirá consolidándose en espacios como el Mercosur, la Unasur y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.
La unidad popular amplia en el Perú, debe concretarse en un programa mínimo de coincidencias que expresen la voluntad unitaria del pueblo en sus aspiraciones a la transformación del Perú en un país con mayores oportunidades para todos, acceso a la salud, a la educación y a la vivienda digna, parte integrante y motor fundamental de la gran oleada de justicia e igualdad que atraviesa Latinoamérica y El Caribe y el rol de las mujeres.
La unidad de Latinoamérica y el Caribe es impostergable, por ello es resaltante que los presidentes de Colombia, Juan Manuel Santos, y de Venezuela, Hugo Chávez, revisen el 02-11-12, en Caracas los avances de las cinco comisiones bilaterales creadas en el proceso de restablecimiento de las relaciones entre ambos países, informaron hoy fuentes diplomáticas.
La victoria de Dilma Rosself, tiene un inmenso valor para el pueblo peruano, y un enorme significado para los pueblos latinoamericanos y para todas sus organizaciones y personalidades progresistas, pues aporta extraordinario aliento a nuestra independencia política y autodeterminación, así como para la soberanía e integración latinoamericana y caribeña. Debemos remarcar que continuará mayormente con las políticas de izquierda de Lula con énfasis en mejorar la eficiencia del Gobierno, expandir el rol del Estado en algunos sectores como la minería, y modernizar la decrépita infraestructura del país. Un proyecto de ley que apunte a reformar el bizantino sistema tributario de Brasil es probable que sea su primer gran esfuerzo legislativo el próximo año. Ella, sin embargo, ha descartado muchas de las principales reformas estructurales, como las del sistema de pensiones y de previsión social.
La prueba de fuego de Dilma será mantener un rol de alto perfil para el ex ministro de Hacienda de Lula y favorito de Wall Street Antonio Palocci, como jefe de Gabinete, indicaría que Rousseff pretende mantener un control más férreo sobre la política fiscal y resistir demandas del ala izquierdista del PT para que siga manteniendo un alto nivel de gasto.
Para los peruanos, debe estar claro que no es fácil erradicar la corrupción de un Estado privatizado, incapaz hasta hora de combinar crecimiento económico y desarrollo humano, donde radica una derecha conservadora y caudillesca, que ahora pretende disfrazarse de “centro izquierda” en bloques como APRA-PPC, SN-KEIKO, que obliga a nuestros eternos caudillos populares, hacer el esfuerzo para construir la unidad mas amplia, que provea prosperidad, saque a los peruanos de la pobreza para instalarlos en la clase media y convertirnos realmente en un país favorito de los inversores, pero con reglas claras en la defensa de nuestra soberanía.
El triunfo de Susana Villarán, debe ser parte de un trabajo continuo de nuestras izquierdas y del movimiento popular, para tener claro que no podemos descansar mientras haya peruanos que tienen hambre, mientras haya familias viviendo en las calles, mientras los niños pobres son abandonados a su suerte.
Construir la unidad popular amplia, no es fácil pero sin aventurerismos debe tener la meta clara para establecer dos principales metas para un posible Gobierno: erradicar la pobreza extrema y mantener la estabilidad económica, por ello es bueno resaltar las palabras de Rodrigo Montoya: “Ninguna fuerza política dice ser de derecha, todas disputan el anhelado centro y aceptan a regañadientes ser de centro-derecha como el PPC. Otros, con hipocresía mayor, señalan que las categorías de izquierda y de derecha son obsoletas y -a renglón seguido, sin escrúpulo alguno- se sitúan en el centro. El colmo de este juego de hipocresías es colocar a Alejandro Toledo en un supuesto bloque de centro-izquierda, cerrando los ojos para no ver sus ataduras con las grandes empresas multinacionales y su lealtad sin fisuras con el modelo capitalista del mundo y del país”.

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